Archivo de etiqueta: Fernando Pessoa

Fernando Pessoa – Tabaquería

    No soy nada. Nunca seré nada. No puedo querer ser nada. Aparte de esto, tengo en mí todos los sueños del mundo. Ventanas de mi cuarto, de mi cuarto de uno… Sigue leyendo

Fernando Pessoa – Los jugadores de ajedrez

Oí contar que otrora, cuando en Persia hubo no sé qué guerra, en tanto la invasión ardía en la Ciudad y las hembras gritaban, dos jugadores de ajedrez jugaban su incesante partida. A… Sigue leyendo

Fernando Pessoa – El Libro del desasosiego

Me irrita la felicidad de todos estos hombres que no saben que son desgraciados. Su vida humana está llena de todo cuanto constituiría una serie de angustias para una sensibilidad verdadera. Pero, como… Sigue leyendo

Fernando Pessoa – Tu voz habla amorosa

Tu voz habla amorosa… Tan tierna habla que me olvido de que es falsa su blanda prosa. Mi corazón desentristece. Sí, así como la música sugiere lo que en la música no está,… Sigue leyendo

Fernando Pessoa – La espantosa realidad de las cosas

La espantosa realidad de las cosas es mi diario descubrimiento. Cada cosa es lo que es, y es difícil explicarle a nadie cómo me alegra esto, y cuánto me basta. Basta existir para… Sigue leyendo

Fernando Pessoa – He pasado toda la noche sin dormir

He pasado toda la noche sin dormir, viendo, sin espacio tu figura. Y viéndola siempre de maneras diferentes de como ella me parece. Hago pensamientos con el recuerdo de lo que es ella… Sigue leyendo

Fernando Pessoa – Si yo muriera joven

Si yo muriera joven, sin poder publicar libro alguno, sin ver la cara que tienen mis versos en letra impresa, pido que, si se quisiesen molestar por mi causa, no se molesten. Si… Sigue leyendo

Fernando Pessoa – He pasado toda la noche sin dormir

He pasado toda la noche sin dormir, viendo, sin espacio tu figura.Y viéndola siempre de maneras diferentes de como ella me parece.Hago pensamientos con el recuerdo de lo que es ella cuando me… Sigue leyendo

Fernando Pessoa – El amor es una compañía

El amor es una compañía, ya no sé andar solo por loscaminos, porque ya no puedo andar solo.Un pensamiento visible me hace andar más a prisa y vermenos, y al mismo tiempo gustar… Sigue leyendo