Publicación de la categoría: Relato corto

Ray Bradbury – La niña que iluminó la noche

Había una vez un muchachito a quien no le gustaba la Noche. Le gustaban linternas y lámparas y antorchas y alumbrados y faros y faroles y velas y velones y relumbrones y relámpagos.… Sigue leyendo

Patricia Suárez – Caperucita Lola

(Caperucita Lola camina por el bosque revoleando la canastita.) CAPERUCITA LOLA: Me dijeron que por acá podía salirme al paso un Lobo Feroz. Brrr… qué miedo me da el Lobo Feroz. Me dijeron… Sigue leyendo

Isak Dinesen – El festín de Babette

Dos damas de Berlevaag EN NORUEGA hay un fiordo —o brazo de mar largo y estrecho entre altas montañas— llamado de Berlevaag. Al pie de las montañas, el pequeño pueblecito de Berlevaag parece… Sigue leyendo

César Vallejo – 10 poemas musicalizados

Obra Poetica Completa                        Novelas Y Cuentos Completos

Alberto Méndez – Fragmento de Los girasoles ciegos

PRIMERA DERROTA: 1939 o Si el corazón pensara dejaría de latir Ahora sabemos que el capitán Alegría eligió su propia muerte a ciegas, sin mirar el rostro furibundo del futuro que aguarda a… Sigue leyendo

Tommaso Landolfi – La maleta

El muchacho fue confiado a un joven tío y, durante un tiempo, mientras se buscaba un alojamiento conveniente, los dos se conformaron con dormir en la misma habitación (de alquiler, y que era… Sigue leyendo

Martha Cerda – Inventario

Mi vecino tenía un gato imaginario. Todas las mañanas lo sacaba a la calle, abría la puerta y le gritaba: “Anda, ve a hacer tus necesidades”. El gato se paseaba imaginariamente por el… Sigue leyendo

Edith Wharton – La plenitud de la vida

 1   Había estado recostada durante horas, sumida en un plácido sopor no muy diferente de la dulce molicie que nos embarga en la quietud de un mediodía estival, cuando el calor parece… Sigue leyendo

Luigi Pirandello – La realidad del sueño

Parecía que todo lo que él decía estaba dotado del mismo e incontestable valor de su belleza, como si, por la imposibilidad de poner en duda que él era un hombre hermosísimo, pero… Sigue leyendo

Kjell Askildsen – Los perros de Tesalónica

Tomamos el café de la mañana en el jardín. Apenas hablamos. Beate se levantó y colocó las tazas en la bandeja. Será mejor subir los sillones a la terraza, dijo. ¿Por qué?, pregunté… Sigue leyendo

Francisco Ayala – Una Nochebuena en tierra de infieles, o son como niños

Ya se acercaban las Navidades. Nuestro providente municipio se aprontaba a reproducir una vez más su anual milagro: que los desnudos árboles urbanos del invierno florecieran en bombillas eléctricas. Por radio y televisión,… Sigue leyendo

Cristina Peri Rossi – La rebelión de los niños

Nos conocimos por casualidad en una exposición de arte, en la planta baja del edificio. La exposición la organizaba el Centro de Expresión Infantil y allí estaban reunidos una serie de objetos experimentales,… Sigue leyendo

Chimamanda Ngozi Adichie – La celda uno

La primera vez que robaron en casa fue nuestro vecino Osita quien entró por la ventana del comedor y se llevó el televisor, el vídeo y las cintas de Purple Rain y Thriller… Sigue leyendo

Gustavo Adolfo Bécquer – Rimas y leyendas

Rima XLI Tú eras el huracán y yo la alta torre que desafía su poder: tenías que estrellarte o que abatirme… ¡No pudo ser! Tú eras el océano y yo la enhiesta roca… Sigue leyendo

Gabriel García Márquez – Alguien desordena estas rosas

Como es domingo y ha dejado de llover, pienso llevar un ramo de rosas a mi tumba. Rosas rojas y blancas, de las que ella cultiva para hacer altares y coronas. La mañana… Sigue leyendo

Leopoldo Lugones – Yzur

Compré el mono en el remate de un circo que había quebrado. La primera vez que se me ocurrió tentar la experiencia a cuyo relato están dedicadas estas líneas, fue una tarde, leyendo… Sigue leyendo

Haruki Murakami – Asalto a las panaderías

Alice Munro – Secretos a voces

Una mañana de sábado, tan bonita como el sol, siete chicas acamparon con la señorita Johnstone. —Y por poco no se fueron —dijo Frances—, porque el sábado por la mañana caían chuzos de… Sigue leyendo

Ángeles Mastretta – FRagmento de Mujeres de ojos grandes

Hay gente con la que la vida se ensaña, gente que no tiene una mala racha sino una contínua sucesión de tormentas. Casi siempre esa gente se vuelve lacrimosa. Cuando alguien la encuentra,… Sigue leyendo

Joahana Molina Acevedo – El canto de la Manuela

La Manuela vivía en el sur. Era pequeña, morena y tenía las piernas tan flacas, tan flacas que todos le decían que parecía un pajarito. Manuela acompañaba todos los días a su mamá… Sigue leyendo

Juan Villoro – Un llamada para Maribel

Desde que los teléfonos dejaron de ser negros, la vida de Maribel se volvió un desastre. Qué confiables eran los antiguos aparatos, de honesta estridencia y peso granítico. Entonces sólo las divas de… Sigue leyendo

Juan José Millás – Verdades inútiles

Hay cerca de la urbanización un viejo agricultor, ya jubilado, que conserva una gallina. Por la tarde, los veraneantes acuden con sus hijos pequeños para mostrarles el animal y revelarles de dónde vienen… Sigue leyendo

Lucia Berlin – Manual para mujeres de la limpieza

42–PIEDMONT. Autobús lento hasta Jack London Square. Sirvientas y ancianas. Me senté al lado de una viejecita ciega que estaba leyendo en Braille; su dedo se deslizaba por la página, lento y silencioso,… Sigue leyendo

Alejandro Jodorowsky – Zipelbrúm

A nadie le importó cuando encontraron su pieza desierta. La dueña dijo: “El de la 13 ha desaparecido”. Siguieron comiendo. Un pensionista volcó el arroz sobre su armadura. Mientras limpiaba, un mozo aprovechó… Sigue leyendo

Alejandro Dolina – Carreras secretas

La teoría según la cual todos los objetos del universo se influyen mutuamente, aun más allá de la causalidad y el silogismo, ha sido sostenida por muchas civilizaciones. Se sabe que la visión… Sigue leyendo

Alejandro Dolina – Balada de la primera novia

El poeta Jorge Allen tuvo su primera novia a la edad de doce años. Guarden las personas mayores sus sonrisas condescendientes. Porque en la vida de un hombre hay pocas cosas mas serias… Sigue leyendo

Miranda July – El equipo de natación

Ésta es la historia que jamás te hubiese contado cuando era tu novia. No hacías más que preguntarme, machaconamente, y tus conjeturas resultaban muy morbosas y concretas. ¿Era yo una mantenida? ¿Era Belvedere… Sigue leyendo

Soledad Puértolas – El fin

Al llegar a casa, me dice Cecilia, mi mujer: —Ha llamado tu madre. Ha dicho que la llames. -Sigue, con voz átona-: Han tenido un pequeño incidente cuando estaban de paseo con la… Sigue leyendo

Joseph Sheridan Le Fanu – Schalken el pintor

 «Pues es un hombre con el que no tengo nada en común; ni hay nadie que pueda imponer su mano sobre nosotros dos. Aparte, pues, de mí su vara y deje de amedrentarme… Sigue leyendo

Saki – Sredni Vashtar

Conradin tenía diez años y, según la opinión profesional del médico, el niño no viviría cinco años más. Era un médico afable, ineficaz, poco se le tomaba en cuenta, pero su opinión estaba… Sigue leyendo

John Lennon – David a medias

Había una vez un hombre que era David a medias y que tenía una misión en su vida. “Soy David a medias”» solía mascullar al despertarse, que era ya la mitad del camino.… Sigue leyendo

Violette Ailhaud – El hombre semen

 Breve nota sobre El hombre semen El 2 de diciembre de 1851, Luis Napoleón Bonaparte, sobrino y presunto hijo natural del primer Napoleón, realizó un golpe de estado a la república francesa, de… Sigue leyendo

Augusto Monterroso – El Eclipse

Cuando fray Bartolomé Arrazola se sintió perdido aceptó que ya nada podría salvarlo. La selva poderosa de Guatemala lo había apresado, implacable y definitiva. Ante su ignorancia topográfica se sentó con tranquilidad a… Sigue leyendo

Julio Ramón Ribeyro – La piel de un indio no cuesta caro

-¿Piensas quedarte con él? -preguntó Dora a su marido. Miguel, en lugar de responder, se levantó de la perezosa donde tomaba el sol y haciendo bocina con las manos gritó hacia el jardín:… Sigue leyendo

Mauricio Magdaleno – Pasos a mi espalda

DESDE la noche en que me convertí en el novio oficial de Sara Jiménez, la familia me recibía tras la cena en la alta sala de muros tapizados de un rojo-uva en el… Sigue leyendo

William Goyen – Preciada puerta

A Reginald Gibbons  —Hay alguien tirado en el campo —vino a decirnos mi hermanito. Eran las ocho en punto de la mañana y hacía tanto calor que la hierba despedía humo y los… Sigue leyendo

Vassi, Marco – La agonía del ginecólogo

El sueño de la vida tocaba a su fin y él volvía a ese estado informe en que la conciencia ya no puede continuar. Puesto que muchos años antes había aceptado la inevitabilidad… Sigue leyendo

Álvaro Cunqueiro – La farmacia de La Meca

¡Sea alabado el Dios único y misericordioso! La primera noticia detallada de la farmacia de la ciudad santa de La Meca la tenemos por Ahmad el Gafiqí, el más célebre de los botánicos… Sigue leyendo

Boris Pasternak – Días largos

I Zhenia Liubers nació y se crió en Perm. Sus recuerdos más tardíos, igual que los de antes, cuando eran de muñecas y barquitos, se perdían en las afelpadas pieles de oso que… Sigue leyendo

Alice Munro – Destino

A mediados de junio de 1965 venció el contrato con Torrance House. A Juliet no le han ofrecido contrato indefinido —la profesora a quien reemplazaba se ha recuperado—, así que camino de su… Sigue leyendo

Miguel de León – El Collado de la Marquesita

Cuentan los lugareños que la presencia de la niña deambula por la vieja casa de los marqueses, que es posible verla tras cristaleras en noches de plenilunio; cuentan que su espectro cruza la… Sigue leyendo

Emilia Pardo Bazán – Las medias rojas

Cuando la rapaza entró, cargada con el haz de leña que acababa de merodear en el monte del señor amo, el tío Clodio no levantó la cabeza, entregado a la ocupación de picar… Sigue leyendo

Clarice Lispector – La felicidad clandestina

Ella era gorda, baja, pecosa y de pelo excesivamente crespo, medio pelirrojo. Tenía un busto enorme, mientras que todas nosotras todavía éramos planas. Como si no fuese suficiente, por encima del pecho se… Sigue leyendo

Valentina Maran – El hombre que me baña

Me ha comprado una esponja.             Y con ella me lava cuando va a hacer el amor conmigo.             No se lo he pedido yo, se le ha ocurrido a él.             Fue… Sigue leyendo

Ana María Matute – El niño al que se le murió el amigo

Una mañana se levantó y fue a buscar al amigo, al otro lado de la valla. Pero el amigo no estaba, y, cuando volvió, le dijo la madre: “el amigo se murió. Niño,… Sigue leyendo

John Cheever – Reunión

La última vez que vi a mi padre fue en la estación Grand Central. Yo venía de estar con mi abuela en los montes Adirondacks, y me dirigía a una casita de campo que mi… Sigue leyendo

Enrique Anderson Imbert – El suicida

Al pie de la Biblia abierta –donde estaba señalado en rojo el versículo que lo explicaría todo– alineó las cartas: a su mujer, al juez, a los amigos. Después bebió el veneno y… Sigue leyendo

Petronio – Epitafio de una perra de caza

La Galia me vio nacer, la Conca me dio el nombre de su fecundo manantial, nombre que yo merecía por mi belleza. Sabía correr, sin ningún temor, a través de los más espesos… Sigue leyendo

Jesús Fernández Santos – Cabeza rapada

Era un viento templado. Las hojas volaban llenando la calzada, remontándose hasta caer de nuevo desde las copas de los árboles. Su cabeza rapada al cero, aparecía oscura del sudor y el sol,… Sigue leyendo

María Zayas – Inocencia castigada

1.- Noche primera: `La esclava de su amante` 2.- Noche primera: `La más infame venganza` 3.- Noche primera: `El verdugo de su esposa` 4.- Noche primera: `Tarde llega el desengaño` 5.- Noche segunda:… Sigue leyendo